Women matter. Crecimiento en femenino

 

Cómo hacer crecer la economía

Con frecuencia se habla sobre la situación de una economia y sobre los datos referentes a su crecimiento económico.

La tasa de crecimiento económico se mide generalment a través del PIB, que es el valor a precios de mercado de los bienes y servicios producidos en un determinado país durante el período de referencia.  El hecho de realitzar un seguimiento periódico de esta tasa es porque el crecimiento económico es una condición necesaria para que puedan mejorar a largo plazo los niveles de vida de la población y para que pueda crearse más empleo. El crecimiento económico acostumbra a ser un objetivo en la mayoría de economías.

El objetivo de crecimiento económico lleva a desarrollar medidas a corto plazo y a largo plazo, tales como políticas para incentivar la demanda, intensificar la inversión en I+D, mejorar las infraestructures públicas, etc.

Sin embargo, más allá de las típicas medidas económicas que se acostumbran a exponer, existe un planteamiento que es capaz de mejorar la economia de una forma radical: la igualdad de género.

 

La igualdad de genero supondría augmentar un 26% el PIB

El hecho de aconseguir una situación de igualdad de la mujer en el mundo laboral supondría, a nivel mundial, un aumento del 26% del PIB mundial. Este es el resultado que arroja un estudio de Mckinsey Global Institute, que analizó el impacto que tendría en la economía el hecho de alcanzar la igualdad de género, a través de un estudio de 15 indicadores de la desigualdad de género en 95 países.

Las mujeres suponen la mitad de la población mundial, y sin embargo generan solo el 37% del PIB mundial.  ¿A qué es debido? A varios factores, pero dos de los fundamentales son, en primer lugar, el nivel de salario inferior para la mujer y, en segundo lugar, la representación más baja de la mujer en el trabajo remunerado, que contrasta con la presencia más elevada en el trabajo no remunerado (es decir, la mujer suele dedicar muchas más horas al trabajo no remunerado en el hogar, con los efectos que ello conlleva).

Alcanzar el pleno potencial de las mujeres en el mundo laboral, según el informe de McKinsey, pasa por 3 elementos:

  1. reducir la desigualdad de genero en la sociedad, el mundo laboral muestra en gran parte el efecto de aspectos culturales, conseguir igualdad en el mundo laboral pasa por conseguir igualdad en la sociedad
  2. es necesario implementar acciones específicas en algunas áreas para aconseguir la igualdad en el mundo laboral más rápidamente,
  3. y es necesario un cambio en ciertas creencias y actitudes. Incluso en sociedades relativamente igualitarias, todavía persisten gaps de género muy significativos y es que los factores culturales juegan un papel poderoso e influencian el status de la mujer en la sociedad y en el trabajo.

Diez años después de que se aprobara la “Ley para la igualdad efectiva de hombres y mujeres” , los datos nos muestran que no se ha alcanzado, como mostraba esta semana un artículo en «El País«.

Si la mitad de las empresas

fueran dirigidas por mujeres

y la mitad de los hogares 

por hombres 

las cosas serían mejores 

Sheryl Sandberg

Las mujeres dedican 4’3 horas a las tareas de la casa (los hombres, 1’5 horas), ocupan el 22’7% de los cargos públicos de alta responsabilidad, el 35’43% de los diputados, el 54’3% de los alumnos universitarios, el 55’18% de los profesores, el 39’26% de los investigadores, el 21% de los deportistas federadas, el 20% de los catedráticos y el 8% de los rectores. Su tasa desempleo es del 22’69%, 3 puntos más que los hombres. Su salario medio es un 23% menor que el masculino. El 26% de los cargos directivos , 3 presidentas del IBEX y el 16% de los consejeros.

Queda mucho por hacer.

Y es que la igualdad de género no es solo un deber moral de la sociedad, sino que es también una necesidad econòmica. Si las mujeres no alcanzan su pleno potencial económico, la economia mundial lo va a sufrir.

Todas las desigualdades tienen conscuencias económicas. A pesar de que llevamos muchas décadas hablando de igualdad, incluso promoviendo medidas para impulsarla, el gap entre hombres y mujeres continúa siendo amplio.

Hasta aquí algunas cifras para demostrar que no hablo de mi opinión, sino de la realidad que tenemos y de las cifras publicadas, porque ya sabéis que tengo tendencia a medir y cuantificar los temas. Y, además de los datos que demuestran la necesidad de impulsar el talento femenino, debo decir que después de pasar dos días solo con mujeres, todas profesionalmente extraordinarias, con una inteligencia interpersonal enorme, con una empatía tremenda y con una calidad humana excepcional, estoy más convencida que nunca de que el mundo necesita a las mujeres.

Gracias a todas las mujeres maravillosas con las que hemos compartido un fin de semana mágico

con vosotras…

qué bonita la vida

(va por ti, Yolanda Saénz de Tejada, por ser tan grande que nos haces crecer a las demás)

 

 

 

 

El éxito no se mide en dinero

sino en la diferencia

que marcas en las personas

Michelle Obama