Fin de semana de mucho calor. Estamos en pleno verano, y se nota. Preparando temas para un mes dejulio muy intenso de trabajo, en el que se juntan las presentaciones de Trabajos Final de Máster en varios programas –felicidades a mis alumnos por el trabajo realizado–, con la impartición de seminarios en Madrid y en Baleares –con una organización extraordinaria, como siempre, que facilita que todo fluya, que disfrutemos de las sesiones de trabajo y que el aprendizaje experiencial funcione a la perfección–.

Y, en medio de mi concentración en temas de trabajo, recibo un mensaje de una amiga que me hace ilusión… Me dice Elena «en Amazon, Marta Grañó aparece ya con cuatro libros, ¿cómo no me lo has contado?».  Entro en Amazon y compruebo que así es, ya aparece «Vitaminas y vacunas para la empresa de hoy». Y me doy cuenta de que no, no he compartido todavía que se acaba de publicar el libro colaborativo en el que hemos participado varios de los consultores de la plataforma Huete&Co, la plataforma colaborativa liderada por Luis Huete, dedicada a prestar servicios de asesoramiento a la alta dirección de las empresas a través de una red de profesionales independientes con marca propia. Y estamos orgullosos de presentar nuestro primer libro como equipo.

Tal y como indica Luis Huete en el prólogo:

«Las empresas, así como el resto de las instituciones humanas, son seres vivos. Nacen, crecen, maduran, envejecen y mueren.

Como seres vivos están supeditados a un ciclo de vida, que les llevará de su nacimiento a su muerte pasando por una multiplicidad de etapas intermedias; unas más propias de la juventud, el resto, de la senectud.

En las empresas, a diferencia de lo que pasa con los humanos, tanto la duración de cada uno de los ciclos de vida como su secuencia no siguen una lógica biológica determinista, sino que responde a una lógica de buena o mala gestión de su equipo directivo».

«Por tanto, la gran responsabilidad de un equipo directivo es mantener una empresa siempre joven, atractiva, con energía positiva.

Ese trabajo conlleva no solo una buena gestión en relación con los competidores, sino la habilidad de ejercer de terapeuta: necesitamos directivos con la capacidad de prevenir, diagnosticar y curar las patologías empresariales.

Los capítulos de este libro están llenos de ideas y enfoques que pueden ser útiles en esa labor de generar empresas sanas, con equipos capaces de sanarlas si detectan disfuncionalidades. Vamos a sintetizar la labor de terapeuta en dos actividades: aportar vitaminas e inyectar vacunas que disminuyan la posibilidad de enfermar. Ambas actividades se entrelazan entre sí y pueden tener el efecto de revitalizar, rejuvenecer o disminuir la posibilidad de enfermar de las empresas».

Y en una fórmula dirigida a mejorar la salud de las empresas, no podía faltar la parte dedicada a laspersonas. Mi aportación es en clave femenina, y el capítulo 10 del libro está dedicado al talento femenino, considero que es todavía una asignatura pendiente en las organizaciones.

TALENTO FEMENINO

Creo que queda mucho por hacer todavía para poner el talento femenino en valor.

Veo que existen muchos indicadores que nos muestran que no hemos llegado a una situación de igualdad, como los indicadores que nos muestran las diferencias salariales, el número de mujeres en puestos de responsabilidad. Existe también, según nos muestra el Observatorio de la Igualdad y Empleo, una«penalización de la maternidad en términos de liderazgo».

Según los datos de Oxfam Intermon:

«El 58% de las personas en situación de vulnerabilidad laboral son mujeres.

Las mujeres ganan un 20% menos que los hombres, situación que no ha mejorado desde el inicio de la crisis.

El 64% de las personas trabajadoras con bajos salarios son mujeres.

Según el informe elaborado en 2018 por Grant Thornton «Cumplir o Liderar», que analiza la situación en 35 países…

España ocupa el puesto 23 de un total de 35 en el ranking de países por número de mujeres directivas.

Siguen existiendo empresas sin mujeres al mando, de hecho 2 de cada 10 empresas no cuentan con ninguna mujer en puestos directivos».

Persisten las desigualdades y, sin embargo, cuesta avanzar en este terreno.

Sé que hablar del tema femenino resulta cansino para algunas personas. Incluso personas cercanas a mí me comentan que se habla demasiado del ‘tema femenino’, y que ‘ya se pasan con el tema…’.

Y creo que, precisamente ese el primer problema: la falta de concienciación.

Si no eres consciente de un problema, te va a parecer innecesario hablar de él… sencillamente no es un problema para ti.

Por ello, creo que sí,

creo que hay que hablar del tema…

 

Nuestra sociedad tiene el gran reto de lograr la igualdad entre mujeres y hombres. Si bien es verdad que se avanza en este sentido, también lo es que el ritmo de avance NO es el que necesitamos, puesto que los avances en materia de igualdad son tan débiles que, si se mantiene la misma velocidad, necesitaremos 170 años para conseguir un mundo en igualdad.

Son los resultados que nos ofrece el informe Global Gender Gan Report del Foro Económico Mundial, a partir del análisis que hace de cuatro factores determinantes: la educaciónla saludlas oportunidades económicas y el poder político.

Por ello, es necesario el trabajo y el esfuerzo de tod@s en conseguir esta legítima igualdad en cualquier ámbito. No solo es un objetivo moralmente deseable, también tiene su impacto en la economía.

«Tal y como señala el McKinsey Global Institute, si hubiera paridad de sexos en el ámbito laboral, el PIB mundial se incrementaría en un 26% en los próximos 10 años. Y es que cuando las mujeres y los hombres tienen igualdad de oportunidades y derechos, el crecimiento económico y el desarrollo social se aceleran y las tasas de pobreza caen más rápidamente».

UNA FÓRMULA DE CRECIMIENTO

Las organizaciones, en todo el mundo, aspiran a crecer.

El reto de crecer es una constante en las organizaciones, que persiguen desde distintas fórmulas: nuevos productos, nuevos modelos de negocio, nuevas fórmulas de organización, procesos más eficientes…

Existe, sin embargo, una gran fuente de valor que permanece oculta en la mayoría de ellas: el talento femenino. Saben que está ahí, pero no son capaces de ponerlo en valor debidamente.

Mi recomendación a las organizaciones, en el libro, es aumentar la dosis de una vitamina, la femenina. Más vitaminas femeninas por tres motivos:

Por un motivo de justicia social.

Por una cuestión económica: tengamos en cuenta lo que señala el McKinsey Global Institute: si hubiera paridad de sexos en el ámbito laboralel PIB mundial se incrementaría en un 26% en los próximos 10 añosy recordemos también que diversos estudios nos muestran que la diversidad en las organizaciones mejora la rentabilidad de las mismas.

Y, por una cuestión de poner en valor las diferencias, la diversidad suma a las organizaciones de un modo muy importante.

Necesitamos repensar algunos ámbitos de organización social y laboral, salir de estereotipos sesgados. Y todo ello, solo puede hacerse desde la base.

En las escuelas necesitamos referentes femeninos para las niñas, referentes en los ámbitos que se han atribuido a la masculinidad, para romper estereotipos absurdos.

En las empresas, necesitamos organizaciones que potencien el talento femenino, para ganar en diversidad y crear culturas corporativas basadas en la igualdad.

Ojalá más personas se vayan concienciando de la necesidad de mejorar en este ámbito, porque será la concienciación la que permita avanzar.

La igualdad no puede ser un eterno proyecto en curso…

la igualdad debe ser una realidad.

Y la canción, hoy es «Lo malo», con las voces de Aitana y Ana Guerra, un trap compuesto por Brisa Fenoycon mensajes que impulsan la igualdad y combaten esterotipos machistas

Yo no te escucho…

y tú me vas a oír

 

Artículo publicado en INED21