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Vamos a tener que ser más creativ@s

El informe «Future of Jobs Report», presentado este mes en el World Economic Forum en Davos, nos muestra la previsión de cuáles serán las habilidades más demandadas por las empresas en el año 2020. Estas habilidades se presentan de forma comparativa con las de 2015 en este cuadro:

skills 2020

Las 3 habilidades más demandadas en 2020 vemos que serán  la «resolución de problemas complejos», el «pensamiento crítico» y la «creatividad».

Llama especialmente la atención cómo la creatividad es la habilidad que escala más puestos en el ranking, con diferencia. Está claro que la creatividad cada vez se valorará más en el trabajo y estará mejor remunerada. El tema no es nuevo, ya lo señalaba Richard  Florida en 2002 en su libro «El auge de la clase creativa«.  Cada vez más personas necesitaremos «crear». No se tratará solo de buscar a las personas más creativas, sino de potenciar la creatividad también en las personas que lo son menos.

¿Cómo ser más creativ@s?

Después de revisar bibliografía que había leído sobre el tema, como «El aprendizaje de la creatividad» de José Antonio Marina, «El espíritu creativo» de Daniel Goleman, «Creatividad SA» de Ed Catmull,…  es momento de seguir leyendo sobre creatividad,  y me llega una recomendación infalible: el libro de Will Gompertz «Piensa como un artista«.

Piensa como un artista

En este libro, el director de Arte de la BBC nos da las claves para pensar cómo lo hacen los artistas. A lo largo de su carrera profesional, ha podido analizar el trabajo de much@s de ell@s y ha comprobado que, más allá del tópico de que l@s artistas tienen cualidades sobrehumanas, lo que si es real es que comparten una serie de hábitos y procedimientos que hacen aflorar la creatividad.

«Todos somos artistas»

las personas somos una especie imaginativa. Tenemos la capacidad de tener ideas y hacerlas realidad. Para conseguirlo, es bueno tomar nota de los hábitos  de los grandes artistas:

1.Los artistas emprenden

Me encanta que el primer capítulo hable de ser emprendedor/a… viene a reforzar mi convencimiento de que la habilidad emprendedora es una de las habilidades más necesarias en nuestra sociedad actual. Gompertz señala que los artistas emprenden como cualquier empresario: son proactivos, independientes y ambiciosos.

Y no se puede emprender sin ser competentes: debemos trabajar con una mayor preparación y con más sensibilidad.

2. Los artistas no fracasan

El fracaso es un concepto ambiguo y relativo. ¿Cuándo fracasa una persona? Muchos artistas fueron rechazados en diferentes momentos de su vida, nos habla del caso de Monet, Manet o  J.K. Rowling, que tuvo que visitar muchas editoriales hasta que una se interesara por Harry Potter… ¿es eso fracaso?  El fracaso debe aceptarse como parte del proceso creativo… ya sabes, si no termina bien, es que no es el final.

3. Los artistas se toman su curiosidad muy en serio

y, por ello, es necesaria la pasión: se debe combinar la faceta intelectual y la emocional para crear. La curiosidad necesita motivación. Y aquí es donde entra la pasión: «la pasión prende la imaginación y alumbra las ideas«. Aunque las buenas ideas, además de inspiradas por la pasión, se construyen sobre la base del conocimiento, necesitamos a ambos.

4. Los artistas roban

Copiar es una forma de aprendizaje. Todos los artistas empiezan copiando. Las ideas nacen combinando lo viejo y lo nuevo.

«No es de dónde sacas las cosas

sino a dónde las llevas»

Jean-Luc Godard

5. Los artistas son escépticos

El proceso creativo solo puede arrancar haciendo preguntas. Nos remite al método socrático de no asumir nada y cuestionarlo todo. La creatividad no tiene que ver con lo que piensan los demás, tiene que ver con lo que piensas tú.

6. Los artistas piensan en el conjunto y también en el detalle

El equilibrio entre el conjunto y el detalle es fundamental en la creatividad. Si nos detenemos demasiado en el detalle, nos perderemos. Si solo pensamos en el conjunto, quedarán muchos detalles por pulir.

La creatividad, como la sociedad,

prospera cuando los elementos individuales

encajan en la panorámica general

7. Los artistas tienen su propio punto de vista

El sello propio es necesario para la creatividad.

Las diferencias individuales, que muchas veces la sociedad interpreta como debilidades, se convierten en una fuerza cuando creamos. No debemos tener miedo a ser distintos, la creatividad necesita de la diferencia. Nuestro punto de vista es nuestra firma.

8. Los artistas son valientes

Los artistas tienen el valor de ponerse en pie y expresar sus sentimientos e ideas ante un público potencialmente  hostil.

Hace falta mucho valor psicológico

para tomar la palabra

y expresar los sentimientos en público

9. Los artistas se paran a pensar

Siempre hay un momento en que los artistas se sientan en su silla y y dejan de ser creadores para convertirse en críticos.

10. Todas las escuelas deberían ser escuelas de arte

Y, como no, acabamos en la escuela. Si queremos potenciar la creatividad, debemos empezar por la educación. Todas las escuelas deberían ser escuelas de arte, no por sus planes de estudios, sino por la actitud: en las escuelas de arte no se enseña qué pensar sino cómo pensar.

La creatividad es contagiosa…

contágiala

Albert Einstein

 

Potenciar la creatividad en la escuela, igual que en todos los puestos de trabajo, que deberían ser «estudios de artistas»… nuestro mundo necesita personas creativas, personas que piensen de forma autónoma y que sean libres e imaginativas.

Unas claves muy inspiradoras, para terminar recordando que siempre «en última instancia, la creatividad tiene que ver con el optimismo y con el amor«.