Madre en mayúsculas

DE ESA MANERA ESPECIAL

A veces, escuchas una canción y te trae mil recuerdos a la mente. Te hace viajar en el tiempo. Te hace recordar sensaciones.

Amo la música. Estoy convencida de que la música llega donde no pueden llegar las palabras.

Nunca sabes en qué canción te vas a quedar a vivir o cuál va a guardar tus recuerdos.

Esta semana llegó esta canción de nuevo a mí, «Lady Laura» de Roberto Carlos.

Sonaba en mi casa cuando yo era «peque». Y, para mí, esta canción suena a mi madre. Me emocioné al escucharla. Sentir esa sensación de que una madre es capaz de aliviar cualquier problema…. Todos hemos sido «niños de mamá», nos hemos sentido queridos de esa manera especial. Y eso queda grabado en la memoria.

No es casual.

Investigar en la rama científica de «Economía de la Educación» me ha permitido descubrir numerosos estudios sobre el impacto que tiene la familia en el futuro de una persona. Es algo muy poderoso, más de lo que creemos.

EL FACTOR MÁS DETERMINANTE

El factor más determinante

en el futuro de una criatura

Es evidente que vivimos en una sociedad en la que madres y padres nos preocupamos por muchos aspectos que pueden afectar al futuro de l@s niñ@s. Desde el momento en que nace una criatura, nos preocupa qué escuela puede ser la más adecuada para su educación, qué actividades extraescolares son más convenientes para su desarrollo, qué juegos pueden ser más apropiados…

Sin embargo, no somos conscientes de que existe un factor mucho más importante en su futuro desarrollo, algo que condiciona sobremanera toda su vida.

 

¿Cuál es el factor que impacta más

en el futuro de un bebé?

El factor que incide más en el futuro de un bebé es la familia en la que ha nacido. Nacer en una familia determinada predispone de forma muy importante sobre cuál será el nivel de formación de esa persona, sobre cuál será su nivel de renta e incluso sobre su nivel de bienestar y salud. Una criatura nacida en una familia con un nivel educativo alto y un nivel de renta elevado tiene elevadas probabilidades de tener también un nivel de formación y de renta elevados. En cambio, una criatura nacida en un país del tercer mundo, en una familia humilde, lo tiene mucho más difícil para conseguir un nivel de formación y de renta elevados.

Si bien es cierto que es posible superar el nivel –económico y formativo– de los padres, la probabilidad de que eso suceda es un porcentaje bajo.

El entorno familiar, entendido como el conjunto de características tales como el país de nacimiento, el nivel de renta familiar, el nivel de formación de los padres y la calidad del ambiente familiar es un factor decisivo para el futuro de l@s niñ@s.

Soy consciente de que esta afirmación puede no parecer políticamente correcta y que puede haber quién la considere ofensiva. Sin embargo, es el resultado que muestran estudios científicos de primer nivel. Estudios realizados por científicos que han sido galardonados con un premio Nobel por su trabajo.

EL «ACCIDENTE» DEL NACIMIENTO

James Heckman, premio Nobel de Economía del año 2000, ha estudiado el impacto que tiene el entorno de los niños en su desarrollo. El Dr. Heckman ha demostrado que la primera causa de desigualdad entre las personas la constituye el «accidente del nacimiento». Nacer en una determinada familia condiciona enormemente el futuro de un bebé. Y es un defensor de invertir en educación como vía para reducir las desigualdades que sufren los niños que han nacido en condiciones menos favorables.

Los trabajos de James Heckman han concluido que la rentabilidad de invertir en educación de primera infancia es superior a otros tipos de inversión.

Las conclusiones de Heckman destacan que el entorno familiar condiciona mucho los resultados a los que puede aspirar un niño al alcanzar la edad adulta. En concreto, habla del «accidente del nacimiento», para referirse a que el azar de nacer en una determinada familia constituye una fuente importante de desigualdad.

La diferencia de capacidades entre los niños desfavorecidos y los de familias acomodadas comienza a detectarse en una edad muy temprana. El contexto familiar de los párvulos es un factor que permite predecir con bastante precisión sus futuras capacidades cognitivas y socioemotivas.

BIENESTAR SOCIAL

Si una sociedad invierte en educación en edad temprana, fomenta la escolaridad, reduce la delincuencia, mejora las aptitudes de los niños y les conduce a obtener mejores niveles de renta en su vida profesional futura. Un mayor nivel de renta repercute en mejorar la vida de la persona y contribuir con un mayor nivel de impuestos a la sociedad y, por tanto, genera un mayor bienestar social. Invertir en medidas que palien las diferencias entre los párvulos es una inversión rentable.

El profesor Heckman señala que la formación que se va sumando a lo largo de la vida es dinámica. «Las competencias generan competencias y la motivación produce más motivación. Si un niño carece de motivación para aprender y emprender desde los primeros años, es muy difícil que en la edad adulta tenga éxito profesional y social». Sus conclusiones indican que no se trata simplemente del nivel de ingresos de los padres. Lo más importante es la calidad del contexto familiar y social que los niños encuentran en su infancia.

Los primeros años de la vida de un niño «son decisivos para la génesis de las aptitudes cognitivas, mientras que la adolescencia es una etapa importante para la génesis de aptitudes no cognitivas». Heckman señala que las medidas que se aplican de forma tardía para compensar la desventaja inicial suelen ser más costosas e ineficaces. Las medidas que se aplican en los primeros años de los niños son más efectivas que las tardías.

Y es que la inversión más rentable que puede hacer cualquier persona es invertir en educación. Lo he contado en otras ocasiones, «Es más rentable invertir en párvulos que en bolsa».

MADRE, EN MAYÚSCULAS

Familia, educación  y el «accidente» de mi nacimiento  

He tenido la suerte de que el accidente de mi nacimiento me llevara a una familia en la que los hijos eran el centro, en  la que la educación es prioritaria, en la que el valor del esfuerzo es fundamental, en la que sabemos que la familia está siempre contigo

Tengo la enorme fortuna de tener unos padres maravillosos, que me hacen sentir su amor cada día de mi vida.

 

En el día de la madre, debo dar las gracias de corazón.

Hoy mi artículo va por mi madre…

he tenido la  suerte de tener una MADRE en mayúsculas,

gracias por estar siempre y por quererme, aunque no me entiendas  a veces

gracias por todo, por lo vivido y por lo que queda por vivir…

gracias por esa infancia maravillosa contigo,

por la música que escuchábamos en casa –cantando, por supuesto–

esta es la canción que me recuerda a ti…

para ti, mi lady Laura

te quiero

Lady Laura

Tengo a veces deseos de ser nuevamente una niña

y en la hora que estoy afligida

volverte a oír.

De pedir que me abraces

y me lleves de vuelta a casa

que me cuentes un cuento bonito

y me hagas dormir