El tiempo pasa volando y, un año más, estamos ya a las puertas de Navidad… se han acabado las clases por este año, unos días de descanso y unas fiestas muy especiales.  Feliz de ver en fotos mi nuevo libro ¿Somos malas madres? como regalo de Navidad en muchas casas, mil gracias por compartirlo y por vuestros mensajes. Y es que son días de celebraciones, regalos y familia, de ser y compartir.

En estos días, es curioso observar cómo los viven las personas que están a tu alrededor. No todo el mundo vive igual la Navidad.

Modos de ver la vida

Me encanta ver a quién planifica con cariño los regalos para todos, pensando en lo que le gusta a cada uno para comprar esa sorpresa especial… reconozco que a mí me cuesta mucho acertar con los regalos y, aunque le doy mil vueltas, me resulta difícil; por lo que admiro ese don especial de encontrar el ‘regalo perfecto’ y esa ilusión maravillosa por hacer felices a los demás.

Al mismo tiempo, encuentras también a esas personas que dicen que no les gusta nada la Navidad, que se quejan de que llegue otra vez, de las comidas navideñas y de todo lo que lleva asociado, que no les gusta la decoración navideña, los villancicos…

Supongo que no todos podemos ver la vida del mismo modo y cada un@ tendrá sus motivos para hacerlo así…

Sin embargo, hay que recordar que la vida es como tú la miras.

Como diría Wyne Dyer«si cambias la forma de ver las cosas, las cosas que miras, cambian».

Puedes ver la Navidad como una fiesta impuesta en nuestra sociedad, como un suplicio, como algo puramente ‘de postureo’… o puedes sentir la Navidad, y vivirla. La decisión es tuya. Algo que, evidentemente, aplica no solo a la Navidad, sino a la vida en su conjunto.

Tú decides

Eres responsable de tu vida. Hacerte cargo de ti mism@ supone asumir que tú tomas tus decisiones, con sus consecuencias y eres responsable de tus actos y de cómo miras la vida. Puedes decidir.

Decidir es un acto de consciencia. Decidir es un acto íntimo y personal y ser consciente de ello. Decidir requiere valentía… por ello, muchas personas prefieren no hacerlo.

Tú decides. Aunque el hecho de decidir no significa que la vida sea fácil, ni que las cosas vayan a ser como tú quieres…

No, la vida es complicada y conseguir que tu vida sea como tú quieres requiere mucho valor y mucho trabajo, y las cosas que esperas, cuando llegan, no son como las esperabas… pero todo ello no significa que no puedas reaccionar como tu elijas.

La vida es corta… haz con ella lo que tú decidas

Mira a tu alrededor, creo que en estas fechas es importante mirar a quién tienes a tu lado y valora todo lo bueno que tienes cerca.

La felicidad está más cerca de lo que crees…

Así que, en estas fechas, en las que parece que debemos tener todo preparado,

en las que todo debe parecer perfecto…

creo que, posiblemente, lo más valioso sea

vivir lo que realmente sientes,

hacer lo que deseas de corazón, no por imposición.

Sé honest@ contigo mism@

Hay muchas cosas maravillosas por vivir y por compartir.

No malgastes tu tiempo en aquello que no sientes

y valora a las personas que tienes cerca… porque:

La vida no va de tener y aparentar,

sino de ser y compartir.

Gracias de corazón por compartir un poquito de tu tiempo conmigo

Feliz Navidad

   
Artículo publicado en INED21