Emprender con éxito cambios personales y profesionales

Si has renunciado a tu paraíso encontrado

y vas en busca de tu paraíso deseado…

es porque dentro de ti

existe una historia que merece la pena ver la luz

Ecequiel Barricart

Existen momentos en nuestra vida en los que nos sentimos llamados a emprender un cambio. A veces puede ser un cambio en nuestra vida profesional, a veces puede ser un cambio en nuestra vida personal… no importa. Deseamos atrevernos a vivir de otra manera, guiados por un deseo interior que nos empuja, porque un cambio genera atracción, pero… surge el miedo. No nos engañemos, cualquier proceso de cambio está lleno de miedos y temores, que hay que superar o que acaban provocando que no nos atrevamos a dar el paso.

El mayor riesgo que tiene cualquier iniciativa de cambio -a largo plazo- no es que fracases al final, sino que abandones al principio. El sentido de la iniciativa tiene mucho que ver con la determinación para conseguir un objetivo que te propones y diversos estudios sobre ello han demostrado que lo complicado suele ser dar el primer paso.

Como dice Stephen Covey, «la iniciativa no es ser insistente, molesto o agresivo…  es reconocer nuestra responsabilidad de hacer que las cosas sucedan«.

Cómo emprender cambios con éxito

No tenemos la varita mágica que nos permita asegurar el éxito en los cambios que emprendamos en nuestra vida. Pero, como en otras ocasiones, sí que podemos recurrir al análisis y al trabajo que han realizado diferentes expertos, en este caso, el de Kerry Paterson, Joseph Grenny, David Maxfield, Ron McMillan y Al Switzler y que publicaron en su libro «Change Anything. The New Science of Personal Success» («Cámbialo todo. La nueva ciencia del éxito personal»).

Decidir que vas a realizar un cambio en tu vida y hacerlo con éxito no es tarea fácil.

Para empezar, uno de los motivos por los que cuesta cambiar es porque interpretamos la realidad en función de nuestro entorno. En función de cómo sean las personas que nos rodean y el modo en que actúan, aquello será lo que consideremos «normal».  Aunque no nos demos cuenta, las personas que nos rodean determinan no solo lo que es normal sino también lo que es posible. Por ello, en muchas ocasiones, cambiar exigirá un nuevo entorno

Otro de los motivos de dificultad en los cambios es que muchas veces consideramos que el éxito es una simple cuestión de voluntad. Ya sabes, la famosa frase de «si quieres… puedes«. Pues bien, los autores del libro consideran que esta frase es una verdad a medias, y que la frase más realista debería ser:

        «Si quieres,

         y sabes cómo… 

         puedes»

La voluntad es necesaria, pero no es suficiente. Hay que añadirle la estrategia para el cambio.

Así, los autores señalan que debemos considerar 6 fuentes de influencia que son determinantes en el cambio, para hacerlas jugar a nuestro favor siempre que sea posible.

Las seis fuentes de influencia para cambiar

A partir de los dos ejes señalados (motivación y capacidad), los autores establecen 6 fuentes de influencia para cambiar, que van desde lo estrictamente personal, pasando por el componente social, hasta el componente estructural. De modo esquemático, las 6 fuentes de influencia son las siguientes:

 

El factor de influencia 1 es la motivación personal, por donde se inicia la voluntad de cambio (de algún modo, lo podríamos asimilar a la actitud). Se trata de buscar motivos para cambiar. Lo que estamos haciendo en este momento puede no ser lo que queremos hacer, puede que ni tan siquiera nos dé satisfacción… Sin embargo, lo conocemos y es nuestra zona de confort. Por el contrario, lo que deseamos está en el futuro, lo vemos lejano y sabemos que puede ser difícil de conseguir. Para dar el primer paso para cambiar, tener motivos resulta fundamental. Por ello, algunas técnicas que te pueden ayudar a conseguirlo son:

-visualizar tu futuro si no haces nada para cambiar,

– usar palabras de valor (recuerda el poder de las palabras que comentábamos en el blog a través del maravilloso libro «La ciencia del lenguaje positivo«)

-convierte el reto en un juego, con un dead-line para materializarlo (la fuerza de las fechas límite es muy poderosa) y fracciónalo en tareas más pequeñas para visualizar tus avances.

El factor de influencia 2 es la capacidad personal:  aprender y desarrollar aquello que resulta necesario para llevar a la práctica el cambio deseado (equivaldría a la aptitud). Sin la capacidad personal, no es posible materializar el cambio. De algún modo, se trata de que hagas lo que «crees» que no puedes hacer. Se trata de superarte y de convertirte en la persona que puede conseguir ese reto que te mueve. Para hacerlo, es necesario ser conscientes de nuestros propios déficits y, partir de ahí, trabajar para superarlos. Las recomendaciones que nos da el libro para conseguirlo:

– examina tu listado de habilidades, y empieza por averiguar que conocimientos o habilidades te faltan

– aplica los principios de la práctica deliberada

– desarrolla tu fuerza de voluntad: haz una lista de tus momentos críticos y pide a las personas de tu entorno que te apoyen en esos momentos, sé consciente de los momentos de riesgo y supéralos.

Los factores de influencia 3 y 4 son la motivación y la capacidad social. La motivación social es sutil, pero poderosa, ya que las personas que nos rodean influyen en lo que hacemos. Debes rodearte de amigos para realizar el cambio. Dicen los autores que «la presión del entorno social es igual que la gravedad, tan sutil que ni se nota«. Por ello, es importante emplear tácticas como las siguientes:

– distingue entre amigos y cómplices: los amigos te acompañan por el buen camino, los cómplices te consienten los malos hábitos… es necesario no confundirlos

– redefine lo «normal»: si te mides en relación a lo que tienes en tu entorno, te estás limitando… ve más allá de lo que parece normal y pregúntate: ¿cómo quiero vivir?, ¿cómo quiero sentirme?, ¿quién quiero ser?

– pide a tus amigos que te ayuden a conseguir tu objetivo y descubrirás que tienes más apoyos de los que te imaginabas.

El factor de influencia 5 es la motivación estructural: incentiva lo bueno. La motivación al cambio puede proceder del sistema, de cómo recompensa un determinado comportamiento. Se trata de darle la vuelta y de establecer recompensas a los buenos hábitos…. concédete un premio cuando lo mereces.

El factor de influencia 6 es la capacidad estructural: controla tu espacio. Tu entorno físico te influye más de lo que te imaginas, por lo que deberás aprender a controlarlo con acciones como:

– crea barreras que te dificulten hacer lo que no debes

– descubre el poder del «piloto automático»: conseguir una respuesta correcta que surja de modo automático es una de las mejores ayudas para alcanzar el éxito en el cambio (entrena hábitos)

– y emplea la tecnología a tu favor, busca lo que te puede ayudar y hazlo tu aliado.

 

Si crees que necesitas cambiar algo en tu vida y te resulta difícil decidir por dónde empezar, lo primero que debes hacer es mirarte en el espejo porque allí está la respuesta. Y piensa que para cambiar, debes empezar ya. Actúa a través de pequeños pasos, pero actúa

Un viaje de mil millas

empieza con el primer paso

Lao Tse

márcate objetivos, ten en cuenta que poner por escrito tu plan, por breve que sea, multiplica las posibilidades de conseguirlo, visualiza tu nuevo reto, busca aliados, ayuda a los demás (como dice Adam Grant «ayudar a otros nos conduce al éxito»), prepárate, entrénate en aquello que necesites y, recuerda que las cosas suceden por algún motivo…